durante el embarazo pueden tener más dificultades para controlar
su asma que otros niños, según un nuevo estudio.
Los resultados, que surgen a partir de un estudio de casi
2.500 niños en Estados Unidos, suman evidencia respecto a que
fumar durante el embarazo puede afectar la sulud de los niños en
el futuro.
Existen muchos motivos para que las mujeres dejen de fumar
durante, e idealmente antes, del embarazo, aseguró el principal
autor del estudio, Sam Oh, de la University of California, en
San Francisco.
Este estudio debería motivar a las mujeres, y también a los
médicos, para que les pregunten a las embarazadas si fuman, dijo
Oh. "El embarazo es una gran oportunidad para dejar de fumar",
sostuvo el médico.
Fumar durante el embarazo está asociado a un aumento del
riesgo de tener un aborto espontáneo, un bebé con bajo peso al
nacer o malformaciones congénitas, y otras complicaciones.
Muchos estudios habían demostrado que el humo de segunda
mano agravaría los síntomas del asma infantil y quizás
aumentaría el riesgo de desarrollar enfermedades pulmonares. Lo
mismo se asoció con el tabaquismo materno prenatal.
MAYOR RIESGO
El equipo se concentró en 2.481 niños negros e hispanos de
entre 8 y 17 años con asma, provenientes de familias de bajos
ingresos.
En Estados Unidos, el 16 por ciento de los niños
afroamericanos de familias pobres tienen asma, comparado con la
prevalencia nacional del 9 por ciento, según estiman los Centros
para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos.
En el nuevo estudio, casi el 19 por ciento de las madres
afroamericanas había fumado en algún momento del embarazo,
comparado con el 5,5 por ciento de las madres hispanas.
En general, sus hijos tuvieron más riesgo de que no se les
pudiera controlar el asma, aun tras considerar la exposición
infantil al humo de segunda mano y otros factores, como la edad
del niño y sus medicamentos.
El 30 por ciento de los niños hispanos y el 38 por ciento de
los niños afroamericanos presentó síntomas de asma mal
controlado y el riesgo fue del 50 por ciento mayor para los
niños expuestos al humo de tabaco durante la gestación que en
los hijos de no fumadoras.
Pero los resultados no prueban que el tabaquismo prenatal
cause síntomas asmáticos más graves en el futuro. Sólo revelan
una correlación, aunque Oh comentó que existen experimentos de
laboratorios con animales y células humanas que sugieren que
podría existir un efecto directo.
Lo importante, para el autor, es que ya existen muchos
motivos para que las embarazadas dejen de fumar y que este sería
uno más.
FUENTE: Journal of Allergy and Clinical Immunology, online
30 de abril del 2012.