El Parlamento observó que en Argentina, "40 mil personas mueren cada año de tabaco," convirtiéndose en la cabeza del consumo en América Latina y presenta una situación alarmante, ya que un tercio de la población adolescente es adicto al tabaco.
En nuestra provincia de Río Negro, explicó que "toma de datos del registro de tumores, hay cáncer ocupa el segundo lugar después de las enfermedades cardiovasculares, que coincide con el resto de las regiones del país." "Morir en la provincia de 400 a 500 personas al año relacionados con el consumo de tabaco".
"Los daños a la salud causado por el consumo de tabaco no manifiesto inmediatamente, que hace más difícil controlar la adicción, que se produce poco después de iniciar el consumo", dijo.
Además, García advirtió sobre el peligro del humo de tabaco, que perjudica enormemente a fumadores de salud de las personas no expuestos a ella.
El legislador dijo que a pesar de la dureza de las estadísticas y la fuerza de esta realidad, "la epidemia tiene un vector que ella promueve y beneficia de ella: la industria del tabaco".
Agregó que "esta industria es consciente de los daños causados por sus productos al mismo tiempo que toda la sociedad, la mitad del siglo XX, a través de la investigación científica y la información de los laboratorios de tomar conocimiento de los posibles daños que causa a la salud del tabaco, así también como su naturaleza adictiva, razón principal para el patrón de consumo".
"Ante esta realidad, tabaco principal había implementado estrategias variadas, para que sigan consumiendo su producto, lo anuncia como que relacionarlo con el deporte, sexualidad, actividades sociales, etc., para incluir en la fabricación de productos de tabaco que aumentar la adicción, como el amoníaco al tabaco, lo que aumenta la propiedad adictiva nicotina," dijo el autor del proyecto.
De la gran literatura no sólo en el país, sino también a nivel mundial de efectos adversos para la salud. Fue que sancionó en la Argentina recientemente durante el mes de junio de este año la Ley 26.687, llamada "Ley Antitobacco".
García tiene la intención de adherirse a esta ley, cuyo objetivo es reducir su consumo, reducir la exposición de las personas no fumadores, conciencia a todos - pero principalmente a los jóvenes: sobre los daños de la adicción, preservar el medio ambiente y los efectos negativos de las relaciones sociales, entre otros.